Juan Camilo Arango*, un joven habitante de la zona, no ha atinado a descifrar esa clave, solo sabe que en muchas ocasiones es el preludio de las balaceras interminables que se forman entre las bandas de ’La Divisa’ y ’La Agonía’.
Ambos grupos, con otros aliados, protagonizaron la refriega de cuatro horas que el miércoles en la tarde terminó con saqueos, 70 detenidos momentáneamente y daños que obligaron a parar por dos semanas el Metrocable.
Pero la situación no es particular de este sector periférico. Ocurre por todos los lados de la comuna 13 (en el centroccidente de la ciudad y donde viven 134 mil personas).
Por un lado, se trata de una lucha intestina por defender la ’soberanía’ que tienen en los barrios los integrantes de más de 140 bandas, y, por otra parte, del intento de unos grupos más organizados por expandirse y así controlar el negocio millonario de las ’vacunas’ al transporte y el comercio, la prostitución, los juegos de azar y las plazas de vicio.
Para las autoridades, la proliferación de fusiles y otras armas sofisticadas sólo es explicable por el patrocinio de las facciones de la oficina de Envigado, que lideran Erick Vargas, ’Sebastián’, y Maximiliano Bonilla, ’Valenciano’, así como de ’los Urabaeños’ y ’los Rastrojos’.
La situación tocó límite y esta semana el alcalde de la ciudad, Alonso Salazar, pidió ayuda al Gobierno Nacional. Este año han asesinado a 1.322 personas, 12 por ciento más que en el mismo período del 2009, según una instancia que unifica las cifras de la Policía, Medicina Legal, el CTI y la Secretaría de Gobierno.
La comuna 13 ha sido la más violenta, con el 12,4 por ciento de los muertos, pese a que la recorren 800 efectivos del Ejército y la Policía, siendo la más vigilada del área urbana desde el 2002, cuando el entonces presidente, Álvaro Uribe, ordenó la operación Orión con un despliegue de fuerza sin precedentes, con el fin de sacar las milicias de la guerrilla. Luego, sin embargo, el territorio lo coparon reductos paramilitares y bandas con gran presencia de menores. Y este año la guerra se recrudeció, al punto de que volvieron los constantes combates en los barrios a plena luz del día.
Juan Camilo dice que si el ruido es leve y lejano puede ser de pistola y no hay mayor problema; pero si zumba seco y contra las paredes o el tejado, toda la familia se mete en una habitación sin ventanas a la calle hasta que aclara.
Flor*, una vecina que vive cerca de la estación del Metrocable, se encierra a las 5 de la tarde y haya o no indicios de combate, tira el colchón al piso para dormir con sus dos hijos. Hay otros que ponen sacos de arena en la salida de su casa como barrera.
"Las balaceras, que por lo general duran media hora o a veces más de dos, no tienen consistencia", anota Juan Camilo.
La luz del día tampoco es garantía de estar a salvo, porque siempre están los muchachos de la banda en la esquina o dando vueltas en sus motos.
Una llamada de la mamá de Camilo a su teléfono celular tal vez sea para que mejor se quede donde un allegado porque "el barrio está prendido".
El deseo de su papá y su mamá sería mudarse. El dilema es que no hay quien tome en alquiler o compre la casa. Y si se mudan y la dejan sola lo más seguro es que alguna banda la invada, como les ha pasado a otros vecinos.
Más esfuerzos para comuna 13
En la comuna 13, las administraciones de Sergio Fajardo y Alonso Salazar han invertido más de 400 mil millones de pesos en infraestructura, vivienda y espacio público. Es también la zona con más fuerza pública: 800 hombres, entre Ejército y Policía.
El secretario de Gobierno, Juan Felipe Palau, dice que la reactivación del conflicto allí tiene que ver con el éxito de la acción de Ejército, Policía, Fiscalía y Alcaldía, "que ha venido acorralando a la red criminal que de tiempo atrás está retando al estado y a la ciudad". Las bandas son herederas de narcoparamilitares extraditados.
Como respuesta a la petición de ayuda del alcalde Salazar, ayer, en un consejo de seguridad liderado por el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, se decidió crear un Centro Integral de Intervención con 800 auxiliares bachilleres, colocar más cámaras de vigilancia en puntos críticos e incorporar un nuevo grupo élite contra las bandas.
* Nombres cambiados por petición de la fuente.
Tomado de: www.eltiempo.com



