Declaración pública de Objeción de Conciencia al sistema patriarcal - Hombre

Martes 6 de septiembre de 2011, de Red Juvenil Medellin

Esta sociedad se ha venido construyendo desde las injusticias y las desigualdades, hoy no solamente habitamos el país con el conflicto armado mas antiguo de América sino que asistimos al país mas militarizado y mas inequitativo de América latina; el respeto por la vida, por la dignidad de las personas, la dominación y el control cobran magnitudes impensables.

En lo que se trata de esta ciudad, lo que registran los medios no alcanza ni siquiera a aproximarse a lo que es la vida de los hombres y mujeres que habitamos las comunas. Una cosa es saber que las muertes en la ciudad no bajan, otra cosa es dormir todos los días bajo el sonido de las balas, vivir bajo el temor de la amenaza, o estar alertas y sufrir desplazamiento en cualquier momento; zozobra de todos y todas, porque esta guerra nos toca por igual, por un lado padeciéndola, sosteniéndola, legitimándola o defendiéndola y por otro lado aborreciéndola, desobedeciéndola y proponiendo alternativas.

La guerra está en toda la ciudad, en unas partes más intensa que en otras, en unas partes se da de una manera diferente, pero está en todos los lugares, en los cuerpos, en las mentes, en los discursos, al interior de las casas, este sistema de violencias no solo lo padecemos, sino que se ha instalado en la cultura e inconscientemente, lo reproducimos y lo sostenemos.

Además de ello hay un asunto que no se toca, pero que es necesario ir abordando y es la relación de legitimación de la guerra con la forma cultural de relacionarnos, y la forma como somos educados. La guerra va mas allá del sonido de la bala en el callejón; esta guerra, mantenida hoy por el capitalismo para dominarnos, se ha consolidado gracias al sistema de dominación patriarcal.

Ese que nos ha dado todo el privilegio a los hombres sobre las mujeres, ese en el que fuimos educados, beneficiados y también sometidos; este modelo que a los hombres nos ha dado garantías de imposición, de control de superioridad sobre las mujeres; pero también nos ha obligado a negarnos a nosotros mismos el ser sensibles, el expresar lo que sentimos, el darnos una caricia.

Este modelo patriarcal instaurado en todas las instituciones sociales en las que somos adoctrinados: la iglesia, la familia, el estado, la escuela, la cárcel, la empresa, las asociaciones, los códigos de conducta, en fin, todo un modelo de adoctrinamiento construido para sostener la injusticia y el poder de unos sobre otras.

Hoy no solo el capitalismo, la militiarizaciòn, y la violencia física, son el abanico de objeciones de los objetores de conciencia, también tenemos que hacer arder, en el significado significado real del fuego, que el de la transformación y la purificación, todo este legado que nos pone no solo en la relación de oprimidos en el modelo económico sino como opresores.

Hoy el llamado es ha reconocer la forma como hemos multiplicado, promovido y sostenido como hombres un modelo de injusticia sobre las mujeres, y así mismo hemos perpetuado este modelo cultural paisa.

No se trata solo de decir objeto al servicio militar obligatorio, a las armas, al reclutamiento, a los ejércitos extendidos en las calles que habitamos; objetamos a ese hombre que nos han ensañado en la casa; ese que llevamos por dentro y que nos incita al abuso, a no hacer nada en la casa, a creer que las mujeres son nuestra propiedad privada, que las tenemos que dominar, que tienen que hacer lo que queramos, que somos superiores a ellas.

Un mundo sin violencias y de igualdad, pasa por el rompimiento de todas las relaciones de injusticia que multiplicamos y reproducimos como hombres.

Es por ello que, nuevamente mi declaración de objeción quiere dar cuenta de nuestras nuevas construcciones:

* Objeto a los privilegios de este modelo patriarcal, que se construye sobre el sometimiento de las mujeres.

* A los fantasmas opresores que habitan no solo nuestros cuerpos, sino también esta cultura, fantasmas como lo son la dominación moral, el falocentrismo.

* Objeto a la violencia contra las mujeres, que deja en este país una mujer asesinada cada tres dias por su compañero, o la violencia al interior de los hogares que se queda en la mas completa impunidad.

* Objeto a las lógicas económicas que se determinan por la explotación, de unos pocos sobre las mayorías, y la división sexual del trabajo en donde se evidencian las diferencias salariales que favorecen a los hombres.

* Objeto a un mundo de desigualdad.

* A una historia que se ha contado solo desda y para la mitad de la humanidad.

* A esta lógica del mercado que nos ha obligado a pensar en la belleza como un estereotipo hecho en los quirófanos.

* A las rubias de esta tierra de mestizos.

* A la propaganda de las cosas, a la cosificaron de los seres humanos y de las mujeres.

* Al maltrato y el menosprecio por las mujeres

* A los privilegios que esta sociedad nos a dado a los hombres.

* A la rudeza en que esta sociedad nos ha educado y nos ha ensañado a ser hombres.

* A esta iglesia de machos, de blancos, de crucifijos, de milicos, de abusadores de niños, de usurpadores de la libertad.

* Objeto a una sociedad que cree que la libertad es un enemigo de la realización del ser humano.

* Objeto al homo economicus, considera que las mujeres son su propiedad.

* Objeto a un dios que hizo a eva de la costilla de adan, y que no conforme con eso los expulso del paraiso.

Tomado de: http://redjuvenil.org

 
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