Declaración de los jóvenes afro-bonaverenses en el marco del encuentro “MARCANDO TERRITORIO”

Martes 14 de diciembre de 2010, de Fundación Rostros y Huellas

COMUNICADO - Buenaventura cuenta con una población aproximada de 325.090 personas según el censo elaborado por el DANE en el año 2006, con mayoría de población afrocolombiana (98% del total), 1% de población indígena y 1% de mestizos. El Distrito de Buenaventura está afectado por unas condiciones de vida precarias, situación evidenciada por el Consejo Nacional de Política Económica y Social – CONPES 3410 de 2009 – quien señala que el 80.6% de la población vive en situación de pobreza. Así mismo, algunos índices de desarrollo evidencian una marginalización estructural y la ausencia de políticas públicas adecuadas para dar respuesta a las principales problemáticas sociales, en términos de acceso a derechos socioeconómicos fundamentales como salud, educación y vivienda.

Buenaventura - Pacifico Diciembre 04 y 05 de 2010

Por otro lado, el conflicto armado sigue estando vigente en el territorio y generando graves afectaciones a la población civil. La población empobrecida se asienta especialmente en barrios de Bajamar, donde se han insertado actividades de la economía ilícita del narcotráfico, la cual ha cobrado gran importancia en el Pacífico Colombiano y particularmente en Buenaventura por su situación de puerto y territorio geoestratégico, zona de disputa territorial por parte de actores armados ilegales, en constante fragmentación y reorganización.

Entre las prácticas utilizadas por estos grupos se conjugan el reclutamiento forzado, violencia y explotación sexual contra mujeres, niños, niñas y adolescentes, y otras acciones que evidencian una pérdida creciente del respeto por la dignidad humana. Muestra de ello son los datos relativos a las muertes por causa violenta – al menos 160 en 2009 según datos oficiales – y desapariciones forzadas – al menos 655 en los últimos tres años según las organizaciones sociales. Además, Buenaventura es uno de los mayores expulsores y receptores de población desplazada en el país. Según cifras de Acción Social, a 30 de mayo de 2010 se registran 72.400 personas desplazadas en la ciudad, y el acumulado de población expulsada se ubica en 77555 personas.

Otro agravante a la condición de precariedad y marginalidad, y a la vulneración de los derechos étnicos y territoriales de las poblaciones asentadas en la zona rural y urbana de Buenaventura, es la implementación de de mega-proyectos portuarios, mineros y de infraestructura vial, que aumentan los niveles de presión sobre los territorios ancestrales de las Comunidades Negras aquí asentadas, desarticulan los procesos sociales, político - organizativos y comunitarios, desconociendo el derecho a la participación ciudadana y la consulta previa de los grupos étnicos.

La implementación de estos mega-proyectos, rompe con la relación campo – poblado que la Comunidad Negra ha construido, dado que en la actualidad, las zonas de llegada y salida de embarcaciones hacia la zona rural están bloqueadas para las comunidades y al servicio de los grades proyectos y controladas por los grupos armados.

En este contexto, los y las jóvenes de Buenaventura aparecen con un mayor nivel de vulnerabilidad tanto por su situación de marginalización estructural como por su exposición a las dinámicas del conflicto. De esta forma se convierten en los principales afectados por el accionar de los actores armados ilegales tanto en los barrios como en la zona rural, viéndose expuestos a reclutamiento forzado, utilización como informantes y/o mensajeros, prestación de servicios, escudos humanos, mano de obra para actividades ilícitas, violencia sexual y desplazamiento forzado, entre otros. Las mujeres también son especialmente vulnerables al conflicto armado, estando expuestas a violencia sexual, desplazamiento forzado y riesgo de trata, entre otros, situación agravada por la desigualdad estructural que sufren y el cambio de roles familiares por causa del conflicto, tal como evidencia la Corte Constitucional en el Auto 092.

Ante este complejo panorama social los y las jóvenes rurales y urbanos de Buenaventura decidimos encontrarnos con el propósito de generar espacios de reflexión y acción colectiva que nos permitan como jóvenes contribuir de manera decidida a el fortalecimiento de lazos de convivencia y articular trabajo para continuar aportando a la verdadera construcción de paz. Después de reflexionar conjuntamente Los jóvenes manifestamos que:

1) La corrupción, el racismo estructural (exclusión racial, estigma, desempleo), los megaproyectos y la violencia socio-política amenazas nuestra esperanza de vida digna y por ende pone en riesgo nuestra existencia.
2) Que los intereses que hay sobre nuestros territorios urbanos y rurales nos han despojado de nuestros espacios de uso comunitario estos espacios son; la esquina, los parque, el manglar, la calle, las canchas, espacios culturales, transito por las noches en esteros, el barrio en el marco del desplazamiento, colegios porque la violencia se traslado a ellos por ende vulneran nuestro de derechos colectivos.
3) Que el territorio es la vida, es lo que somos, lo que nos identifica, es libertad.
4) El respeto a las diferencias y el principio de no discriminación debe ser aplicado para evitar la reproducción del machismo, el racismo y el sexismo elementos que son generaciones de violencia y que agudizan aun mas la greba crisis social, política y cultural que nos toca vivir.
5) Que las políticas públicas que se piensen para los jóvenes afros deben ser consultadas y formuladas con nosotros porque la participación es un derecho.
6) Que la objeción de conciencia es un derecho, y los intereses políticos y económicos del país no pueden imponer sus intereses por encima del derecho de los y las jóvenes de vivir una vida libre de violencia, racismo, sexismo y otras formas de discriminación.

ANTE ESTA SITUACIÒN LAS Y LOS JOVENES PROPONEMOS:

· Implementar procesos de formación para ganar conciencia.
· Exigirle al estado políticas juveniles serias y pertinentes
· Estrategias de apoyo a los jóvenes artistas
· Implementar acciones que permitan recuperar prácticas y valores culturales (educación convivencia).
· Implementar educación pertinente o Etnoeducacion.
· Fortalecer las prácticas de los saberes artísticos culturales para fortalecer la identidad étnico juvenil en las escuelas y colegios.
· Que los gobiernos generen proceso de ordenamiento y reordenamiento urbano respetando el derecho a la consulta previa.
· Que en las zonas de bajamar se desarrollen procesos de ordenamiento y reubicación in situ, respetando los derechos territoriales de la población y generando inversión para mejorar su calidad de vida.

Porque el territorio es la vida y la vida no es posible sin el territorio

Ancestralmente: Jóvenes grupo juvenil sol naciente – Barrio Matías Mulumba, jóvenes consejo comunitario del consejo mayor del rio Anchicaya, jóvenes del consejo comunitario del ríos Mayorquin, Jóvenes del consejo comunitario del rio raposo, Jóvenes Unidos por el Bienestar de Calima, colectivo agro ecológico de la barra, colectivo de estudiantes Asante, jóvenes de teatro López de Micay, jóvenes del barrio lleras, Fundación Rostros y Huellas del Sentir Humano

 
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