Entendemos este hecho histórico como un paso sencillo en la transformación del conflicto armado en Colombia. Estamos convencidos que en la medida que existan nuevos escenarios de respeto y garantías de derechos individuales, la sociedad colombiana avanzará en la construcción de alternativas a las causas que sustentan y mantienen el militarismo y el subsecuente conflicto armado. También creemos que el hecho de que se detenga el reclutamiento forzado de jóvenes de todas las condiciones sociales-culturales ayudará a mantener la distancia deseada de la población civil con los combatientes, cortando así el círculo interminable de víctimas y victimarios que ahora retroalimenta el conflicto armado.
El reconocimiento de todas las razones para no participar de la guerra deben ser respetadas y protegidas en todos los casos. La reglamentación del derecho a la objeción de conciencia debe constituirse en el medio para el efectivo ejercicio del derecho y no en una restricción al mismo.
A pesar de esto, el reclutamiento forzado e irregular por parte de Ejército Nacional sigue afectando la cotidianidad de los jóvenes y objetores de conciencia. En las últimas semanas hemos sido testigos hemos y recibido información sobre un constante y sistemático despliegue de la práctica de las batidas militares en distintas zonas del país. Las batidas consisten en un operativo de reclutamiento de jóvenes para la prestación del servicio militar obligatorio, en el cual piden la libreta militar a jóvenes y quienes no la portan son montados en un camión y conducidos a distintas instalaciones militares del país donde son reclutados incluso antes de poder notificar a las familias.
Aunque esta práctica sea considerada normal en la vida cotidiana de las ciudades y carreteras en Colombia, no tiene un sustento jurídico y toma la forma de una detención arbitraria[1] en tanto desconoce el debido proceso legal establecido en la ley 48 de 1993. Es importante tener claro que la única potestad legal de estos operativos es hacer citación a los jóvenes que no se han inscrito ante el Ejército y “compeler” a los jóvenes declarados remisos, con la autorización individualizada de la autoridad competente, para que estos continúen con su proceso de definición de situación militar. El hecho de que jóvenes sean incorporados en un mismo día constituye una irregularidad.
A pesar de esta realidad normativa, en las dos últimas semanas hemos sido testigos del desarrollo de Batidas desarrolladas en la Ciudad de Quibdó, Medellín y Bogotá. Para el caso de Bogotá hemos recibido reporte de Batidas en lugares públicos y en estaciones de Transmilenio. Las batidas que nos han reportado han sido desarrolladas en horas pico de circulación hacia los trabajos e inclusive en horas de madrugada. También hemos recibido información del desarrollo de batidas desde de Manizalez y Cocorná, en este último municipio los militares llegaron a las casas de algunos jóvenes para retenerlos irregularmente.
Si ves una batida comunícalo urgentemente a los teléfonos:
Celular 316 8208709
Fijo 802 5619



